Sector dónde se desarrollaron las reuniones operativas para el mundial de Rusia 2018

*Por Raúl Pereyra

En una experiencia muy linda y de gran responsabilidad, nos juntamos en Rusia, con los organizadores de la transmisión del Mundial. En nuestro país, seremos el único canal de aire que lo emitirá. Les cuento algo de lo que viví y sentí.

*Raúl Pereyra es el Productor General de Deportes de la Televisión Pública Argentina y será uno de los responsables de la transmisión de nuestro canal. Forma parte del canal desde 1987. Su padre, Rodolfo, era uno los pilares del área del viejo ATC y fue quien lo formó como profesional.

Viajé a Moscú, Rusia, junto al Gerente de Deportes, Carlos Asnaghi, ambos enviados por nuestro canal para la reunión de los dueños de derechos para la transmisión del Mundial. En este encuentro, se nos pone al tanto de las posibilidades de producción, técnica y operativa con la que se cubrirá el evento y, a partir de esas recomendaciones, cada empresa define la ejecución de sus proyectos.

En dicha reunión participan todas las emisoras del mundo que van a cubrir el Mundial, por lo que estar ahí representa un orgullo para nuestra Televisión Pública Argentina.

Es la primera vez que nuestra empresa comienza los preparativos para un evento de esta magnitud con más de un año de anticipación, donde las conclusiones obtenidas son muy importantes para realizar la mejor cobertura, ya que además debemos tener en cuenta que seremos el único canal de aire que dará pantalla a lo que ocurra en Rusia.

Ya en mi arribo a Moscú, ciudad a la que visitaba por primera vez en mi vida, sentí el frío que esperaba, pese a que nos encontrábamos en el cierre de la primavera. Enseguida vi grandes aviones abandonados al costado de la pista de aterrizaje, como así también se percibían barrios de estilo socialista en la ruta que nos llevaba hasta el centro de la ciudad. Recordé cómo era la vida en la época de la Unión Soviética, pero las diferencias empezaron a aparecer rápidamente. Ahora hay shoppings en muchos lugares, lo que me hizo reflexionar que toda cambia y nada es para siempre. Al llegar a nuestro hotel, a orillas del río Moscú en plena ciudad, la modernidad impresionaba, si tomamos en cuenta aquellas imágenes del pasado, no hace muchos años atrás. También son muy exigentes con la seguridad y los controles permanentes, todo muy similar a la mayoría de las metrópolis europeas, acorde a los tiempos que hoy vive el viejo continente.

Grandes centros comerciales, autos lujosos y gente vestida a la moda difieren absolutamente de aquellas imágenes de antaño que veíamos en documentales o películas en el cine donde predominaba el color gris. Ahora todos es luz y color.

En este contexto, que reconozco me impresionó, ocurrieron nuestras reuniones que nos preparan para realizar la transmisión del evento más importante del planeta. Millones de personas observarán rodar la pelota hasta que uno de los países levante la copa de campeón. Todo, por supuesto, lo veremos en la Televisión Pública Argentina.-